¡No puedo más!
Reflexionó Richard al sepultar al niño al pie del Árbol a la orilla del riachuelo.
Tengo que pensar todo lo que e estado haciendo, este desastre de vida que llevo.
No puede ser correcto que yo sea tan cobarde y capaz de cometer todas las atrocidades que me obliga este régimen.
Asesinatos, torturas, castigos, mujeres, hombres, niños etc. Eliminados de la faz de la tierra sin ninguna contemplación ni lastima.
Cómo borregos siguiendo a un régimen que se cree un ser