Una vida por otra
Los hombres reaccionaron como si estuvieran atrapados en una pesadilla; los gritos comenzaron a sonar mientras algunos intentaban huir y otros buscaban refugio detrás de las mesas. Dalton apuntó hacia los presentes con determinación, disparando sin dudarlo.
El primer disparo resonó como un trueno sordo en el sótano; uno de los traficantes cayó al suelo instantáneamente. El caos estalló: sillas volaron por los aires mientras los hombres intentaban protegerse o escapar del horro