La sala de la mansión estaba llena de energía, con las conversaciones de la familia y amigos resonando cálidamente entre las paredes. Sin embargo, para Samuel, el mundo parecía haberse reducido a un solo punto: Gabriel, de pie a unos pasos de distancia, con los ojos aún llenos de lágrimas, observándolo con una mezcla de alivio y amor que Samuel no terminaba de comprender del todo. Gabriel había intentado mantenerse fuerte durante toda esta odisea, pero ahora que tenía a Samuel frente a él, la f