—¿Sucede algo? —Indagó Alice confundida al llegar hasta donde estaban Dalton y Malek.
—No es nada, solo hablábamos cosas de hombres— Mintió Malek al voltear y luego le sonrió como si nada.
—¿Seguros? —Insistió la castaña al ver la rabia plasmada en la mirada del castaño.
—Sí, todo bien… —Respondió Dalton entre dientes —Alice, perdón. No podré esperarte, Samuel me necesita en casa, mejor lo dejamos para otra ocasión— Añadió con un atisbo de desánimo en su voz.
—Entiendo, si necesitas mi apoyo co