199: Descenso al abismo
El rugido del helicóptero se desvaneció lentamente mientras Elizabeth, Darriel y la pequeña Dalia descendían por la escotilla del helicóptero al helipuerto. Las luces de la ciudad de Nueva York brillaban a su alrededor como un mar de estrellas invertidas, pero la sensación en el aire era pesada, cargada de tensión. La Torre Organizacional se erguía imponente, con sus estructuras de acero y vidrio que reflejaban un poder inquebrantable. Elizabeth, con sus ojos afilados como dagas, tomó la mano de