Dalton la ayudó a incorporarse, sosteniéndola con cuidado.
—Alice, por favor, no te esfuerces demasiado. Necesitas descansar. —Pidió Dalton con su voz suave.
Alice asintió, pero su mente seguía llena de preguntas y preocupaciones.
—Dalton, tenemos que hablar sobre lo que está pasando. No podemos dejar que esta situación nos destruya. —Dijo Alice, su voz más firme.
Dalton asintió, sabiendo que tenía que enfrentar la realidad de la situación.
—Tienes razón, Alice. Necesitamos hablar y encontrar u