Desespero
Los hombres enmascarados arrastraron a Samuel fuera de la biblioteca y lo empujaron dentro de una camioneta negra estacionada en la parte trasera de la escuela. Samuel luchaba desesperadamente, pero la fuerza y la determinación de sus captores eran abrumadoras. Sintió que lo ataban de manos y pies, y una venda negra cubrió sus ojos, sumiéndolo en una oscuridad total.
Mientras tanto, en la biblioteca, Gabriel comenzó a recuperar la conciencia. El dolor punzante en su cabeza le dificulta