Luego de que Alice se fuera, Samuel tomó asiento junto a Gabriel, lo miró a los ojos y entonces comenzó a interrogarlo sin rodeos.
—Gabriel… quiero que me digas lo que está sucediendo. —Exigió. — Siento que en el poco tiempo que llevamos de conocernos tú me conoces más que nadie, pero yo no conozco nada de ti. Me ocultaste lo de tus padres, el orfanato, tu vida en las calles… ¿Por qué no me lo contaste antes? ¿Cómo es que sabes pelear tan bien? ¿Y quién demonios es Lara? —Farfulló hablando cada