Kai no estaba muy convencido, pero tendré suficiente tiempo para limar todas esas asperezas, mis alterados nervios se fueron calmando a medida que vi a Isaac con los preparativos para ayudar a Marchal.
Después del tremendo sermón que el doctor nos dio por no mantener mis emociones controladas, decidí mostrarle mi apartamento a Isaac… todo un día en el hospital ya me estaba cansando. Y quería que Isaac se relajara ya que no dejaba de mirarme con desaprobación por no obedecerlo cuando me advirti