Mundo ficciónIniciar sesiónNo permitiré que sus palabras me ofendan, tengo demasiado en mi cabeza como para prestarle atención a esa engreída. Con una leve reverencia salí de ese despacho, me sentía humillada, esa mujer con su particular elegancia desbordaba soberbia, ella y su hermano son iguales.
En el área de entrenamiento estaban todos los Elite, libere todo lo malo de mi mente, en cuanto visualice la sonrisa del encantado







