Capítulo 84: Rota sin saberlo.
Los días se convirtieron en semanas y estás en meses. Estrella se encontraba en su lugar de trabajo, una habitación que habilitó para seguir estudiando la situación de Jericó, cuando entró su cuñada.
—¿Estás segura de que todo va bien, Estrella? ¿No será que no quieres vernos en tu manada? —Yara preguntó, su mirada perforando la concentración de Estrella.
La chica levantó la vista de sus pergaminos y frascos, donde líquidos burbujeaban con colores místicos.
—¿Qué dices? ¿Estás loca? —inquirió