Capítulo 70: Falso acercamiento.
Brad y Yara regresaron juntos a la manada, aunque se fueron directo a ver a su hijo. El pequeño se revolvió entre las sábanas, su respiración era tranquila, un testimonio silente de la vitalidad que recorría su cuerpo joven.
La pareja contempló a su hijo, cuyas mejillas habían recuperado el color en tan solo dos días. La sangre licántropa que fluía por sus venas había obrado lo que parecía un milagro.
—Está mejorando —musitó Brad, con una mezcla de alivio y asombro.
—Gracias a su herencia —resp