Capítulo 108: Pidiendo perdón.
Con los ojos llenos de una intensidad feroz, algo dentro de ella pareció calmarse por un instante. Parpadeó cuando donde estaba King vio aparecer a Harvey, su cuerpo se tensionó, como si estuviera lista para atacar. Pero en su lugar, soltó una risa amarga.
—¡Vaya sorpresa! ¿De verdad creen que me importa quién de los dos esté a mi lado? Me da igual quién de los dos esté, porque son lo mismo, y no quiero estar con ninguno de los dos —sus palabras estaban llenas de veneno—. No quiero nada de ti.