Me levanté y mire a mi alrededor, ya era de noche, yo me levanté de la cama y fui al baño, mire mi reflejo en el espejo y empecé a llorar otra vez.
Domenic me había matado en vida, ya no podía sentir más nada, exepto dolor.
Respiré hondo y me limpie las lágrimas, si yo sentía dolor, el también lo iba a sentir, no era justo que solo yo sufriera.
Agarré uno de mis bolsos y metí el celular y las llaves del coche, iba a darle un regalo que él jamás iba a olvidar.
Baje las escaleras decidida a ir a