C37- SU MUJER IBA A TENER LO QUE QUISIERA.
C37- SU MUJER IBA A TENER LO QUE QUISIERA.
Ian no necesitó más invitación.
Le subió la falda hasta la cintura, sus manos recorrieron sus muslos, su cintura, sus pechos, presionando, reclamando, adorando cada curva con urgencia. Savanna no se quedó quieta, le desabrochó el cinturón con dedos torpes de deseo, bajó la cremallera y sacó su pene, lo acarició de abajo hacia arriba, apretando justo como sabía que a él le gustaba.
Ian gruñó bajo, le apartó las bragas a un lado y frotó la cabeza gruesa