C134- PORQUE TÚ ERES MÍA
Jodie corrió hacia él y lo tomó del brazo con desesperación.
—¡No! ¡Braxton, no!
Él se giró como un animal herido, sus ojos estaban salvajes, inyectados en sangre, llenos de una rabia tan visceral que parecía consumirlo desde adentro.
—¿Cómo que no? —su voz se quebró—. ¡Te violó! ¡Ese hijo de puta te drogó y te violó!
Las palabras salieron como un rugido desgarrado, como si cada sílaba le arrancara un pedazo del alma.
—¡Lo sé! ¡Pero no puedes hacer nada!
—¡Claro que pued