Capítulo TREINTA Y UNO
~Monique~
Me miró como si quisiera clavarme el tenedor, que no estaba muy lejos de donde estaba.
"¡Levántate!", dijo apretando los dientes, pero yo solo arqueé una ceja, confundido. Me miró fijamente, esperando que hiciera lo que me decía, pero no lo hice.
"No me levantaré sin una razón. ¿Por qué debería?"
Todos se quedaron boquiabiertos de nuevo, e incluso las criadas me miraban con lástima. ¿Por qué debería tenerle miedo? Al fin y al cabo, solo era una were, y además vi