Capítulo Once
~MONIQUE~
A pesar de mis esfuerzos por controlarlo, sentí que mis mejillas se enrojecían. ¡Maldita sea!
“No deberías decir esas cosas inapropiadas, Alfa”, susurré, clavándole las uñas en la piel mientras le separaba la mano lentamente. Con la fuerza que usé, debería haberle dolido muchísimo, pero no había ni una pizca de dolor en su expresión.
Lo recibió como un buen Alfa.
Al devolverle la mano a sus muslos, unas marcas rojizas de garras se extendieron por su piel. Mis labios se c