39. SUEGRA EN EL BOLSILLO
Este hombre es increíble, ¿acaso solo piensa en sexo? Bueno, tampoco puedo darme las de santa ahora, pues eso de tener relaciones en cualquier parte de la casa y la música a alto volumen, ya lo había pensado también. Pero en verdad me cae bien ese hombre de mirada triste y cabello cano.
—Entendí —no puedo más que sonreírle—. Yo también quiero eso, es solo que me da pena con él. Pero tal vez podamos encontrar una solución, una manera de atenuarle las cosas al pobre hombre.
—¿Cuál pobre hombre? —