18. LLEGADA A LA ISLA
—¿Por qué estamos en el aeropuerto? —pregunto sorprendida al hombre a mi lado.
—¿Cómo más llegaríamos a una isla paradisiaca? —responde mientras toma las pocas bolsas que llevamos en el auto.
—¿Vamos a viajar ahora a una isla? —pregunto incrédula caminando junto a él—. No tengo un vestido de baño. Además, los lugares que nombré fueron random, no tenías que elegir uno de esos destinos.
—No elegí uno de esos destinos, Isabella —sube a un pequeño avión privado y yo voy detrás de él—. Vamos a ir a