C69-LOS DÉBILES MERECEN MORIR
—¡BASTA, PAPÁ! ¡ES MOMENTO DE PARAR!
Dorian apareció corriendo entre los árboles, su túnica empapada de sangre, pero con determinación brillando en sus ojos. Kaeelen se detuvo, con la espada en el aire y la sorpresa en su cara se convirtió rápidamente en furia fría.
—Traidor —siseó—. Igual que tu madre.
Dorian se interpuso entre su padre y Axel, su cuerpo temblaba, pero su voz era firme.
Kaeelen lo miró con desprecio, sin bajar la espada manchada con sang