C68- VÍNCULO DE PROTECCIÓN
El lobo negro se alzaba frente a Kaeelen, imponente y letal, con el pelaje erizado y los ojos dorados brillando con furia antigua. Ya no quedaba nada del Axel herido y vulnerable. Ahora esta bestia era pura potencia contenida y músculos tensos listos para desgarrar.
Kaeelen retrocedió un paso, con la sorpresa transformándose rápidamente en cálculo frío.
—Así que el muerto tiene garras —sonrió—. Interesante, pero insuficiente.
El lobo negro no respondió con palabras.