Capítulo 193. Pasajeros del mismo tren.
Las primeras luces del alba se filtraban con lentitud por los bordes de la cortina, tiñendo la penumbra de la habitación con un tono azulado y frío. Shun abrió los ojos bruscamente, sintiendo cómo una oleada de mareo violento le revolvía el estómago sin compasión. Se incorporó a toda prisa, abandonó la cama a tropezones y corrió hacia el baño antes de caer de rodillas frente al inodoro, devolviendo el estómago en una serie de arcadas dolorosas que le dejaron la garganta ardiendo.
Cuando las náu