Capítulo 184. Las últimas gotas.
La luz tibia de la primavera se filtraba entre la vegetación del jardín posterior, impregnando el aire con el olor fresco del pasto y la tierra húmeda de la temporada. Nataniel cruzó el sendero de grava con paso cansino hasta detenerse a pocos metros del arriate principal, donde Kyle permanecía arrodillado sobre la hierba.
El muchacho estaba concentrado en la tarea de sembrar una hilera de flores; el sudor le pegaba varios mechones de cabello a la frente y llevaba una mancha oscura de tierra cr