Capítulo 183. El sake de los ausentes.
La media mañana se filtraba por los altos ventanales de la mansión, trayendo consigo la claridad limpia de una primavera que ya se asentaba con fuerza en el jardín exterior. Dentro de la intimidad del vestidor, sin embargo, el silencio se sentía espeso y estático.
Seiya permanecía de pie ante el espejo, vistiendo un traje de tres piezas negro de corte impecable que delineaba su figura. Con movimientos precisos y lentos, ajustó el nudo de su corbata y encajó los gemelos de plata con un ligero ti