Capítulo 162. La caída del pedestal.
La habitación permanecía en penumbra. Después de ducharse, Shun se había puesto la ropa de dormir y permanecía sentado sobre la cama con las piernas recogidas contra el pecho. Mochi descansaba a su lado mientras él acariciaba distraídamente su pelaje.
No podía dormir. Cada vez que intentaba cerrar los ojos, los acontecimientos del día regresaban a su cabeza. Todavía le costaba creer que Seiya hubiera estado en peligro y que todo hubiera terminado de aquella manera. Se frotó el rostro con una ma