Mundo ficciónIniciar sesiónLa mañana había entrado limpia al estudio, con esa luz tranquila que solo existe cuando la ciudad todavía no decide del todo a qué velocidad va a moverse. Milán despertaba despacio, y en el consultorio el silencio era cómodo, casi doméstico, interrumpido apenas por el roce de las hojas de un cuaderno y el sonido lejano del tráfico.
Shun estaba sentado sobre el borde del escritorio, con las piernas colgando sin tensión. Las manos descansaban ab







