Todo sucede en fracción de segundos. Me acerco a la camilla y comienzo a soltar órdenes a mi personal a diestra y siniestra. Tengo el corazón acelerado y los nervios enloquecidos. Sin embargo, pongo todos mis esfuerzos para retomar el control de la situación.
―¿Qué sucedió?
Rompo todos los protocolos, puesto que no estoy en servicio ni estoy listo para atender una emergencia de este calibre. No obstante, al tratarse de ella me importa una m****a lo que sea apropiado o no bajo las actuales circ