Cada quien había vuelto a sus casa, me había parecido impresionante lo que Laura había hecho con Travis y Nathaly, pero en el fondo sentía que se lo merecían. Marcos entró detrás de mí a casa, iba pensativo.
—Jamás creí que Laura fuera capaz de algo así —me dice, sentándose en el sofá.
—Una mujer dolida es capaz de hacer muchas cosas —le respondí, sentándome a la par de él. Me sentía agotada, pensativa y un poco estresada.
—Ya veo —pone su mano en mi pierna— ¿cómo estás?
—Bien, es solo que