Mierda, creo que, por esta parte, tuve que haber fingido estar de su lado, mi orgullo me cegó y me olvidé de mi hijo, pero sé que Ross y Star lo están llevando bien, o sino, mi padre ya hubiese obtenido resultados.
—Dile a mi padre que, si deja a mi hijo en paz, me pondré de su lado.
—Para eso, tendrás que demostrar tu lealtad —dice el rey apareciéndose al lado de mi madre.
Otra vez, la ha usado a ella para envolverme.
—Es tu nieto, no deberías tocarlo.
—Mi nieto es poderoso, y mi enemigo, es u