“La vida es sólo una pequeña luz entre dos grandes oscuridades.”
José Narosky
Mi celular suena con la notificación de una llamada entrante, Valentino. Deslizo el dedo para responder.
—Dios! ¿Estás bien? Ya estamos en el auto, vamos por ti.
—¿Qué te pasa? ¿De qué demonios estás hablando?, debes tranquilizarte…
—Te llamamos y no respondías, estábamos al borde de la desesperación.
—No me había percatado de la llamada, llegué muy bien así que no te atrevas a venir ¿entendido?
—¿Segura? —Pregunta mi