—¡¡Sii!!, ¡¡Joder, lo conseguí!!.
La emoción por gritarlo a los cuartos vientos, es más enorme que guardar el secreto, me lanzo sobre mi cama tan feliz que había olvidado que hoy tenía trabajo porque aun era viernes, pero por el día de hoy, me daré el lujo de llegare tarde, ¡¡gracias dios!!, mi sonrisa no desaparece desde que salí de su departamento, en verdad que anoche fue una la mejor de mi vida.
—hay querido Sebastián —sin evitarlo me carcajeo al recordar su cara agria cuando le dije que e