No, no, no, esto no es lo que tenía mente, y ahora, ¡¿Que carajos hago para sacarlo de mi casa?!. El parece divertirse al verme cabreada y eso solo me enfurece más porque no soy la burla de nadie, eso jamás.
Me quedo observándolo desde la entrada de mi habitación, Sebastián se pasea por toda la habitación sin borrar ese m*****a sonrisa que me pone nerviosa.
"Pues claro estúpida, si este bombón te mueve el tapete".
Movérmelo se queda corto y demasiado diría yo. ¡Mierda!, ver ese espectacular c