Elena miró la rosa unos segundos antes de tomarla.
—Gracias —dijo en voz baja.
Xander la observó con atención. Algo en su expresión no era igual que antes.
—¿Puedo pasar?
Elena se hizo a un lado sin responder.
Xander entró en la habitación y cerró la puerta con suavidad.
—Tenemos que hablar —dijo.
Elena apoyó la rosa sobre la mesa de noche.
—Sí, tenemos que hablar.
Su tono era tranquilo, demasiado tranquilo.
Xander frunció ligeramente el ceño.
—¿Ocurre algo?
Elena tomó e