Capítulo 61. Otros dilemas.
Yo seguía sin moverme mientras Javier se acercaba cada vez más a Erick. Sebastián estaba revisando al hombre, quien al parecer se encontraba muerto.
–Déjalo en paz papá– dijo Sebastián desde donde se encontraba–.
–¿Crees que puedes venir y acusarme de todo lo que quieras? ¿Te crees mucho por ser el presidente de la empresa que yo te di? ¿de verdad crees que eres algo para mí? –decía Javier–.
–Eres un desgraciado, yo no me creo nada por ser el presidente de la empresa, ese fue un cargo que me di