Capítulo 41. (Erick Black III)
El 13 de octubre, uno de los días más fríos del año, se cumplía el primer mes desde que fui nombrado presidente de la empresa. Me debía encontrar con Sebastián en una cafetería de la Calle 52 Altamira. A Sebastián al igual que a mi padre, le encantaba aquel lugar. En lo personal era un lugar encantador, tenía una terraza hermosa y llena de árboles pequeños, solo personas refinadas lo frecuentaban, pero yo no me acostumbraba a la idea de estar en un lugar así, solo, sin compañía alguna, mi autoe