34. Perdieron a Ricitos
Rexon.
Llegue a casa cuando faltaba poco para el atardecer, Lluvia después de decirnos que el desayuno estaba listo desapareció, sentía la necesidad de disculparme con ella, pero ¿Qué se supone que le diría?. Después la miré sentada en la sala, su comportamiento de leer no solo despertó mi curiosidad sino la de Dan también.
— ¿Qué crees que este leyendo?
— No tengo idea...
La portada oscura con las letras brillantes no daba mucha pista que digamos, se le miraba inquieta y la cara roja, nues