183. Por ti, por mi, por nuestros hijos
Lluvia.
Al despertar Rexon no esta a mi lado, un sentimiento extraño me oprime el pecho, me siento en la cama y lo primero que hago es acercarme a ver a los pequeños, tienen mamelucos distintos, la imagen de en mi cabeza de Rexon cambiándolos me conmueve y hace sonreír, alguien toca la puerta, descarto la idea de que sea Rexon de inmediato, él no tocaría la puerta, me acerco para abrir y me encuentro con unos ojos verdes llenos de entusiasmo.
— ¿Estas lista?.- ladeo la cabeza y sonrió incrédul