143. Golpe inesperado
Sin importarme nada ni nadie camino en dirección a Devora y la tomo de la muñeca del brazo que tiene levantado para golpear de nuevo a Nala, ni siquiera me tomo la molestia en medir mi fuerza, mi enojo se refleja en mi firme agarre, ella me voltea a ver enojada, sus ojos azules lanzan llamaradas de odio que chocan con mi glasear mirada, esta mujer no me provoca nada más que asco, yo no le tengo miedo, es una loba de un rango mayor que yo y según le debo respeto, pero esta mujer con sus acciones