Aunque Claus decía que no le importaba, en su interior todavía sentía un poco de celos por esta situación. Después de todo, en las fotos, Estrella parecía muy feliz y radiante al ver a Yael.
La mayoría de las fotos tomadas mostraban una sonrisa en su bello rostro, una sonrisa sincera y natural que emanaba desde el fondo de su corazón.
Cuando volvieron a casa, Claus le entregó las fotos a Estrella directamente. Su expresión estaba un tanto incómoda, y en su mirada se percibía un rastro de renco