Después de entregarle los sobres rojos a Estrella, Rosalía se sonrió son gran sutileza, cubriendo su boca y dijo: —Nuestra Estrella, otro año más y pronto será toda una señora— Estrella se sintió un poco avergonzada, pero una pequeña sonrisa asomó en sus labios y se unió a la risa.
En este momento, el ambiente alegre de la familia Burgos hizo que Estrella recordara duros momentos de su infancia. Cuando era niña, siempre deseaba que sus padres vinieran a buscarla, como otros niños que tenían el