El corazón de Estrella latía con una ansiedad que jamás había experimentado. No podía imaginar qué haría si Claus realmente había sufrido un accidente. Sentía un nudo en el estómago que le dificultaba la respiración.
Sin embargo, su fortaleza mental, la ayudó a calmarse rápidamente. Tomando un abrigo, salió apresuradamente de la casa.
Cuando el mayordomo vio su prisa, salió de la sala y le preguntó en voz alta:
—¡Señorita! ¡¿A dónde se dirige?!
—Tengo que salir a hacer algo —respondió Estrella b