Estrella no tenía forma de fingir que no había oído nada ya que la habían llamado directamente por su nombre. Se detuvo y giró la cabeza.
—¿Pasa algo?
—Estrella, ¿aún no sabes por qué estamos aquí? ¿Qué pretendes? —Hada se llenó de ira solo con ver a Estrella.
Su querida Luna estaba sufriendo un martirio en prisión, ¿y Estrella aún podía asistir a la escuela con total paz y tranquilidad?
—No entiendo lo que quieres decir —Estrella se paró frente a Hada con una expresión fría.
—Maldita zorra si