Después de que Rosalía les diera una severa advertencia a los dos tipejos, todos los ejecutivos del grupo sintieron una intensa presión.
Además, Claus aún seguía fortaleciéndose. Aunque no querían admitirlo, entendían muy bien que ya no podrían hacer todo lo que quisieran como antes.
A pesar de ser miembros de la familia Burgos, habían estado beneficiándose del grupo siempre a escondidas. No se habían convertido en ejemplos, ya que lo que habían hecho aún estaba dentro de los límites de toleranc