Durante el fin de semana, Rosalía visitó la mansión de Claus, lo que sorprendió a Estrella un poco.
—Abuela, ¿qué te trae por aquí?
—Estrella, ¿estás libre? Ya es fin de semana, salgamos juntas a pasear —dijo Rosalía.
Dado que la pequeña Estrella pasaba la mayor parte del tiempo en casa, pensó que tenía pocas amistades, la observó con mucha consideración.
—Estoy libre, abuela, espérame mientras me cambio de ropa.
Estrella no había ido de compras con los mayores. Pero compartir con Rosalía debía