Apretando los labios, Estrella retiró su mano. Al final, accedió a ayudar a Fátima:
—Bueno, puedo ayudarte una vez más, por respeto a la abuela, pero será esta la última vez.
Estrella cerró los ojos por unos segundos y se repitió a sí misma: había que ser la última vez. En el futuro, no volveré a aceptar ninguna otra cosa de ella…
Estaba demasiada cansada de pensar acerca de todo este rollo.
Fátima solo la tomaba como una herramienta para conseguir beneficios propios.
Aparte de la relación de s