Después de observar a su lado por un rato, Estrella confirmó que era cierto que Claus estaba sufriendo un ataque de maníaco.
Tenía la mirada vidriosa y lenta, y sus ojos estaban llenos de venas rojas. Además, debido a su altura, parecía una bestia feroz muy aterradora .
Claus notó la presencia de alguien, pero no pudo reconocer quién era, ya que sus sentidos estaban completamente desordenados.
—¡Vete! ¡Sal de aquí! —gritó con voz ronca, intentando contenerse.
Estrella no retrocedió, sino que se