Estrella bajó la cabeza y subió al auto con Claus, desanimada.
Una vez dentro, Estrella intentó explicar:
—Tú eres inteligente, seguramente sabes cuál era su verdadero objetivo al buscarme. Así que hablé así a propósito para deshacerme de ellos.
—¿De verdad? —La voz de Claus era tranquila y su rostro oscuro e indescifrable.
Estrella sintió que el Claus de ahora era más aterrador que nunca. Estar en el mismo espacio que él le hacía sentir que le faltaba el aire.
—Por supuesto, si me has golpea