Esa noche, muchas personas vinieron a saludar a Claus.
Claus ahora tenía el control del Grupo Burgos, por lo que naturalmente todos trataban de congraciarse con él. No importaba cuán mala fuera la reputación de Claus en el pasado, a nadie le importaba eso ahora mientras les brindara beneficios.
Claus era parte de la familia Burgos y poder contar con el respaldo de esa familia era garantía de éxito en los negocios en el futuro.
—Claus, eres realmente talentoso. Eres un digno sucesor de tu padre.