Como médico de la escuela, Héctor tenía derecho a acceder a los vídeos de las cámaras.
Fue a la sala de seguridad y le dijo al guardia que había perdido una cosa y que necesitaba revisar las cámaras. El guardia no sospechó y le dio permiso a Héctor de inmediato.
Tras una hora, Héctor encontró el vídeo de aquella noche y se lo enseñó a Estrella. Se veía una espalda negra. Estrella lo miró y remiró y logró identificar a la persona que aparecía en el vídeo. Resultó que era Luna.
Estrella ya sospec